GRUPO ESPECIALIZADO EN BUSQUEDA Y RESCATE

a pesar de todos los avances tecnológicos y científicos, de los GPS, las imágenes por satélite y los robots, los perros de búsqueda y rescate siguen siendo una de las mejores herramientas.

Cuando una persona perdida o una persona sepultada por algún desastre, sufre una pesadilla interminable esperando que alguien le eche una mano, los perros de búsqueda y rescate se pasan el tiempo de búsqueda jugando. Estos perros “obsesionados” con el juego, viven para encontrar el premio, que les llega cuando dan con la persona perdida.

Gracias a esta “obsesión” con el juego, un poderosísimo sentido del olfato, una audición excepcional, un entrenamiento riguroso y un guía experimentado, los perros de búsqueda y rescate salvan la vida de cientos de personas cada año.

En otras situaciones, sin embargo, el éxito no consiste en encontrar gente viva, sino personas que han fallecido o que han sido víctimas de desastres. En estos casos, se usan los denominados perros de cadáveres, que están entrenados para encontrar restos humanos. Aunque estos perros no logran devolver la vida a la víctima (un hijo a su madre o un padre a la familia que tanto lo necesita) su labor sí que permite resolver crímenes y dar un entierro digno a quienes tuvieron la desgracia de perecer en un desastre.

Características de los perros de búsqueda y rescate

No existe una raza única para la búsqueda y rescate y tampoco cualquier perro es útil para esta actividad. Aunque todos los perros tienen muy desarrollados los sentidos del olfato y del oído, para que un perro pueda ser un buen rescatador tiene que cumplir con ciertos requisitos adicionales:

En primer lugar, el perro de búsqueda y rescate tiene que ser lo suficientemente ágil y resistente como para soportar las dificultades propias de los trabajos que realiza. Por esto, pequineses, malteses, chihuahuas y otros perros pequeños no suelen ser utilizados en estas labores, prefiriéndose las razas más grandes.

Por otra parte, los perros no deben ser tan grandes como para que su tamaño dificulte aún más las tareas de rescate. Un perro muy grande puede representar una dificultad importante cuando es necesario hacerlo descender en rapel o cuando hay que trasladarlo en helicópteros y botes pequeños, o incluso en edificios en ruinas o superficies frágiles y debilitadas por un terremoto, un alud o maremoto...

Por esto, tampoco suelen usarse razas gigantes como el San Bernardo o el Gran Danés. Sin embargo, la excepción a esta regla se da cuando los perros necesitan mucha fuerza para sujetar o arrastrar a las personas, como ocurre con algunos perros salvavidas. En esos casos, se utilizan razas grandes como el Terranova que tiene la suficiente fuerza como para nadar mientras un humano se sujeta a su arnés.

Los perros de búsqueda y rescate también deben tener una motivación excepcional para realizar búsquedas prolongadas aún en las condiciones más desfavorables. Es por esto, se prefieren perros que tienen un impulso de presa muy desarrollado y se “obsesionan” con encontrar a la víctima para así poder obtener su recompensa.

Por último, pero no menos importante, todo perro de búsqueda y rescate tiene que estar perfectamente socializado con la gente y con otros animales. También tendrá que estar acostumbrado a situaciones estresantes, como la presencia de mucha gente alrededor, explosiones, gritos, sirenas, etc.

En definitiva, cualquier perro puede ser utilizado para búsqueda y rescate siempre que cumpla con los requisitos anteriores y haya recibido un adiestramiento de alto nivel.

Especialidades de los perros de búsqueda y rescate

En la actualidad, los perros de búsqueda y rescate se pueden clasificar en diferentes grupos según las tareas en las que sean especialistas. Los dos grupos principales corresponden a los perros de rastreo y los perros de venteo.

Los perros de rastreo, como su nombre lo indica, siguen el rastro de una persona desde un punto A hasta un punto B. Estos perros necesitan un punto de partida y alguna prenda no contaminada de la persona que van a buscar. Se utilizan para encontrar personas perdidas.

Los perros de venteo son los que buscan el olor humano, ya sea vivo o cadáver, que se encuentra en el aire, sin seguir a una persona en particular. Estos perros son especialistas en encontrar personas enterradas por derrumbamientos, personas enterradas por avalanchas, cadáveres de personas ahogadas, evidencias humanas en escenas de crímenes, etc.